Definiendo las Vacaciones Perfectas.

Si nos remontamos a la década de los 60, podremos recordar cómo se forjó el desarrollo del turismo de sol y playa. Ciertos eslóganes, curiosos muchos de ellos, a la vez que potentes; inundaron carteles de agencias y se promocionó el turismo de playa en nuestro país de forma descontrolada y masiva. El éxito de esta promoción fue posible, entre otros factores, gracias al aumento de los salarios y la reducción de la jornada laboral. Un cóctel que auguraba unas Vacaciones Perfectas, casi para siempre.

Las zonas de playa se erigieron como los mejores destinos posibles, y esto incluyó todo el litoral Mediterráneo e islas, principalmente. Las costas valencianas comenzaron a recibir cantidades ingentes de turistas, y para ello se tuvieron que crear infraestructuras que pudieran albergar a tal cantidad de veraneantes. Tampoco se quedaron al margen zonas como Catalunya, Andalucía, Baleares y Canarias, por supuesto.

Cullera, la playa más cercana a la capital.

Uno de los ejemplos fue Cullera, que se convirtió en la «playa de los habitantes de Madrid», puesto que es la zona costera mediterránea más cercana a la capital de España. En aquellos años, la costa catalana comenzaba a saturarse, motivo por el cual muchos de los turistas buscaban zonas menos masificadas; donde pasar unas vacaciones más tranquilas. Más tarde todos sabemos lo que ocurriría, puesto que el traslado masivo del turismo de sol y playa, terminó por abrumar al resto de zonas costeras peninsulares.

Las islas no se quedaron al margen, Baleares y Canarias comenzaron a recibir turistas hábidos de tomar el sol. Eslóganes acuñados en los años 80 como el famoso: «España, todo bajo el sol», digamos que no ayudaron a paliar la gran afluencia de turismo, más bien todo lo contrario. En aquella época parecía que sólo importaba bañarse en la playa y tomar el sol, a toda costa. Se obviaba sistemáticamente las bondades del turismo cultural, y se buscaba cantidad por encima de calidad.

El turismo es uno de los motores de este país, esto no podemos olvidarlo, por lo tanto, debemos cuidarlo, mimarlo y mejorarlo año tras año. Por suerte, y como sucede siempre en estos casos tan drásticos; nos acabamos dando cuenta de que atraer un turismo de forma indiscriminada, no beneficia a nadie a largo plazo.

Cómo pasar las vacaciones, cuestión de gustos.

Es evidente que definir las Vacaciones Perfectas es una cuestión de gustos. Muchas personas prefieren los destinos con playa, otras planifican su estancia en la montaña, y otras tantas dedican su tiempo libre a visitar capitales europeas. Lo que sí debemos tener muy en cuenta es que el turismo debe ser sostenible. Hace años que nos hemos dado cuenta de que sólo tenemos un planeta y debemos cuidarlo.

En abril de 1995, se celebró la Conferencia Mundial de Turismo Sostenible en Lanzarote. Fue convocada por organismos no gubernamentales, Naciones Unidas, algunas ONG’s, universidades y administraciones españolas. En este acto se proclamó la «Carta del turismo sostenible», que como indica su nombre, incide en que el desarrollo turístico debe estar fundamentado en criterios de sostenibilidad.

Los habitantes de Formentera tenemos muy claro que debemos cuidar la isla. Como ya hemos comentado en alguna ocasión, Formentera puede triplicar su población en temporada alta. Por esto motivo es importante delimitar, cuidar y preservar todas las zonas protegidas de la isla. Si bien es cierto que ofrecemos kilómetros de playas paradisíacas; y sabemos que esto es un reclamo turístico importante, no renunciamos a promocionar la cultura y la sostenibilidad.

Para poder ofrecer unas Vacaciones Perfectas a todas las personas que nos visitan cada año, debemos seguir trabajando como hasta ahora; para que se nos siga considerando como una de las mejores islas del mundo. ¿Te animas a concerla? Nosotros ponemos el alojamiento: